domingo, 12 de enero de 2014

En este bar de sinceros.

Y la vida te da la espalda,
cuando crees que ya encontraste la solución perdida,
va y te tira una gota más que congelada.
Te amarga y te desarma,
tan dulce y temible
fugitiva de los sueños
que salen del alma
siendo eternos emigrantes
que vuelan ardientes de tu pecho,
sin mirar el tiempo que pasa.

Ven que te voy a contar
las veces que te quise en mi cama.
Ven sin disimular
tómate una copa en este bar
me voy a desahogar
eterno trágico.
Ven que pronto me absorberé
en esta copa vacía.
Yo quería sexo
y me convertí en amor.
Quién lo diría...

Y mañana...
¿qué coño?
mañana construiré otro muro de mentiras
porque somos así.
Bailamos a nuestro aire,
mentimos, tropezamos, lloramos
sonreímos, buscamos y amamos.
Todo sin darnos ni siquiera cuenta
la mayoría de las veces, es tarde
y así somos.