viernes, 15 de noviembre de 2013

Con alas nuevas.

Escribo tu nombre en mi almohada
cálida y a la vez tan fría
llena de besos que cubrieron mi cuerpo
y que ahora inundan mis ojos.

Ya no me miro al espejo,
al menos ya no como antes,
él lo deslumbraba con su silueta
allí plasmado, tan dulce y risueño.

Ya no me pinto la cara de enamorada
ni destaco los besos allí grabados con colorete.
En cambio, maquillo una y otra vez cada matiz
maquillo a una chica distinta
ocultando los arañazos
y la desgana que desprende mi cuerpo cada día.
Me disfrazo de chica feliz
a la que nada le falta
y hasta me lo estoy creyendo.

Ya no sangro cuando me corto
ya mis venas no son sensibles
mis muñecas están cicatrizadas
y empiezan a brillar.

Vuelvo a andar sin tambalear
Vuelvo a hacer y no parar.
Llega el frío y le hago frente al miedo.
Cae la noche y ya no me asusta.

Atrás Melancolía.

Independiente, solitaria.

No cortarán mis alas.

Nadie me va a alcanzar.