domingo, 20 de octubre de 2013

Ensueño.

Alguna vez desperté
con la cara pintada,
pintada de tu aliento y de tu risa.

Alguna vez intenté en este ensueño
dibujarte al lado mío
tan cálido y profundo
tan distraído y desparpajado.
Alguna vez lo intenté...

No obstante, cuando despierto,
despierto con cuerdas de guitarra desgarradas
con la voz quebrante
con sonidos turbios
y con la cara pintada de tatuajes,
de tatuajes que no dibujan lo que siento.

Desperté sin ansias de desenfreno
con el seguro puesto a todas partes
con paso firme y sin torbellinos alrededor.
Calmada, frente al espejo.
Pobre animal escondido.
Pobre animal desvalido.
Y así todos los días, ensueño.