martes, 1 de enero de 2013

Palabras contadas.

Cuando se acerca el momento y no sabes bien qué hacer.
Cuando pasan los días
algo solitarios y vacíos.
Llenos de pensamientos,
tanto claros como confusos.
Y sientes una voz helada que susurra:
"déjame acompañarte".
-¿Y qué más?-
"Deja que intente arreglarte,
déjame soñar una vez más"#.
-Lo olvidas, esa voz no-.
*
Y vuelves a pensar
en un mundo que nada tiene de rosa.
*
Cuando pierdes algo
y no sabes cómo reemplazarlo.
Cuando quieres dar lo mejor
y no tienes éxito del todo.
Cuando esperas algo más
y no paras de pensar en ello.
Cuando las lágrimas casi llegan
y casi corren bajo tus mejillas.
Cuando escuchas esa canción tan insignificante
-para ti, para mí-
y no puedes evitar emocionarte.
Cuando, en realidad, es un desperdicio.
~
Y es cuando realmente te das cuenta,
tanto de lo que necesitas
como de lo que puedes prescindir.
~