jueves, 28 de junio de 2012

Momento esfumado y nuevo amanecer.

Te he perdido desde aquel momento.
Te he sabido amar pero también odiar.
No somos iguales.
Nos nos ha ido bien.
Todo lo que he sentido y he expresado,
ha sido de verdad.
Pero ahora nuestra cabeza y si cabe,
nuestro corazón,
es una tormenta cada vez más grande,
alejada y a la vez revuelta.
Te he perdido desde aquel momento.
Te he sabido amar pero también odiar.
Por ello será una tormenta
sin rumbo cierto.
No volverán las sonrisas, miradas,
caricias, reproches y lágrimas.
Una salida,
después de lo que se ha esfumado:
Mirar y sonreír hacia un nuevo amanecer.