viernes, 23 de marzo de 2012

Búsqueda del nuevo día

...No sirve de nada mirar hacia atrás,
No quedan sino recuerdos que jamás volverán a ser valorados como la primera vez.
Aunque se heche de menos, sonrisas y miradas, situaciones y aromas.
Es una pérdida de tiempo.
Hoy ya no hay nada que hacer, porque nada dura una eternidad.
Si todo fuese en sueños, sería mejor.
Se hace pesada la realidad, pero es lo que está aquí.
Las promesas incumplidas nunca vuelven a ser prometidas con la intención de funcionar.
Las palabras tampoco vuelven a ser las mismas, ni siquiera el tono con que se dicen.
El silencio y la ausencia han adelantado el tiempo.
Aunque se diga que es una forma egoísta, es mejor actuar como se quiera,
sin atender a lo que esperan todos de nosotros.
Hacer lo que se quiera en la vida,
si los demás se alegran, bien
sino tendrán que aguantarse.
Nadie debe decidir otra cosa que no sea su propia vida.
Habrán significativos o indiferentes momentos que
hoy se olvidan y mañana se piensan, pero...
¿qué más da?
si al fin y al cabo se termina olvidando lo que no se quiere recordar.
Y lo que no se quiere olvidar, también por falta de interés y esperanza debido a lo que ya conocemos: el tiempo.
Cada día es una nueva oportunidad para volar, 
para dar más, 
para lograr algo, 
para sentir, luchar y respirar.