viernes, 6 de enero de 2012

Niñez.

La vida misma te enseña a vivir, a madurar, a descubrir lo que deseas a lo largo de tu existencia, a conseguir o a fracasar.
Hay momentos donde recuerdas la niñez; en la huerta, jugando con la tierra, con el chándal sucio y un pequeño sombrero de paja.
¡Sí, eres feliz así!... ¡Qué tiempos!. Sonríes, pero...¡Despierta! ya te has hecho mayor y las cosas ahora son mucho más complejas. Pero no importa, vuelves a sonreír porque en el fondo sigues teniendo a ese/a niño/a dentro de tí.
La vida te da a conocer muchas cosas y sólo en tu mano está disfrutarlas o no.