sábado, 28 de enero de 2012

Con silencio, sin silencio.

                          Silencio. 
                    Sólo querer silencio.
               Por un único momento, pero...
  Cuando miramos hacia la nada, llena de silencio.
Cuando miramos hacia las nubes, llenas de silencio.
              mirar hacia las cosas simples,
                 inanimadas o móviles,
                 inundadas de silencio.
    Hasta que de repente ya no son silencio.
   Y encuentras así el sonido del silencio.
              Parecía absoluto silencio.
                     Tan insonoro,
                  y sonoro a la vez.
                Tan necesario, 
              e innecesario a la vez.

viernes, 20 de enero de 2012

Marchar hacia algo mejor.

No sabes de lo que te hablo
hasta que me escuchas.
No sabes lo que siento
hasta que te importo.
No sabes lo que necesito
hasta que te hago falta.
No sabes nada,
ni te enteras...
Pero yo si sé algo,
y es que me marcho .
Porque no aguanto más.
Y porque cada día que he esperado
una palabra, una lágrima, una rosa...
me he ido apagando cada vez más.



Se rompieron los sueños y, una vez rotos,
es imposible reconstruirlos en buenas condiciones.
Por eso, sólo queda VIVIR y SOÑAR con algo mejor.


lunes, 16 de enero de 2012

Cuestión de tiempo.

Mirar y creer que lo que estás viendo no es real.
Engañarte realmente porque no quieres ver más allá.
Mirar y sentir que todo aquello
que viviste una vez, ha desaparecido.
Querer derrumbarte por un momento,
porque lo que un día fue ya no volverá.
Porque cada día parece que está hecho
para hundirte una y otra vez más.
Porque todo esto es pasajero.
Y en cualquier día, en cualquier momento,
todo lo que te hizo daño, te favorecerá.
Tiempo.
Sólo es cuestión de tiempo.



viernes, 13 de enero de 2012

Nada.

No te canto canciones de amor
porque no estoy enamorada.
No te miro a los ojos y te sonrío
porque ya no me inspiras nada.
No te siento en mi corazón
porque el tiempo ya se ha esfumado.
Y por eso, en simples palabras,
te digo que ya no queda absolutamente nada.


viernes, 6 de enero de 2012

Niñez.

La vida misma te enseña a vivir, a madurar, a descubrir lo que deseas a lo largo de tu existencia, a conseguir o a fracasar.
Hay momentos donde recuerdas la niñez; en la huerta, jugando con la tierra, con el chándal sucio y un pequeño sombrero de paja.
¡Sí, eres feliz así!... ¡Qué tiempos!. Sonríes, pero...¡Despierta! ya te has hecho mayor y las cosas ahora son mucho más complejas. Pero no importa, vuelves a sonreír porque en el fondo sigues teniendo a ese/a niño/a dentro de tí.
La vida te da a conocer muchas cosas y sólo en tu mano está disfrutarlas o no.